sábado, 26 de noviembre de 2016

El código Jomsviking.

Maxim Kostin- viking goes to valhalla.

  Los Jomsvikings fueron unos míticos mercenarios vikingos muy activos entre los siglos X y XI, fieles al culto de Odín y Thor. Eran leales a su paganismo nórdico, pero su reputación cruzaba la frontera de las creencias y luchaban por cualquier señor capaz de pagar sus suculentos honorarios, de vez en cuando luchando junto a nobles cristianos.
Según las sagas nórdicas, en particular la saga Jomsvikinga y la saga de Olaf Tryggvason, e historias incluidas en el Flateyjarbók, su fortaleza Jomsborg estaba emplazada al sur del mar Báltico, pero la localización exacta está todavía muy discutida por historiadores modernos y arqueólogos. Muchos investigadores señalan la colina de Silberberg, al norte de la ciudad de Wolin en la isla homónima. Jomsborg se ha identificado como "Jumne", "Julin" y "Vineta" mencionadas en registros medievales daneses y alemanes.
  La leyenda de los Jomsvikings aparece en algunas sagas islandesas de los siglos XII y XIII. La existencia de Jomsborg es un asunto debatido en círculos históricos, debido sobre todo a la carencia de fuentes primarias. No existen fuentes contemporáneas que citen apelativos como Jomsvikings y Jomsborg, pero existen tres piedras rúnicas y bastantes lausavísur que hacen referencia a sus batallas.
  La saga Jomsvikinga relata que los Jomsvikings eran muy selectivos a la hora de decidir quién debía ser admitido en su orden. Los candidatos debían ser hombres de probado valor entre 18 y 50 años de edad. Para obtener la admisión se requería a los aspirantes que mostraran su fuerza, a menudo en un duelo ritual o holmgang, con un Jomsviking.
  Una vez admitido, se solicitaba al Jomsvikings obediencia debida a un estricto código de conducta con el fin de implantar cierto sentido de disciplina militar entre sus miembros. Cualquier violación a estas normas podía suponer la expulsión de la orden.

    El Jomsviking estaba obligado a defender a sus hermanos y vengar su muerte si era necesario.
    El Jomsviking tenía prohibido hablar mal de sus hermanos o pelearse con ellos.
    Cualquier enemistad entre los miembros estaba sujeta a la intermediación de oficiales de la orden.
   El Jomsviking tenía prohibido mostrar miedo o debilidad frente al enemigo de igual fuerza o inferior, aunque la retirada frente a una fuerza superior parece que se consideraba aceptable.
    Todo beneficio de los saqueos resultantes de las batallas se repartía en partes iguales entre la hermandad.
    El Jomsviking no podía ausentarse más de tres días de Jomsborg sin permiso de la hermandad.
    El Jomsviking no debía permitirse ser cautivo.
    No se aceptaba la presencia de mujeres o niños dentro de los muros de la fortaleza.



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