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martes, 24 de mayo de 2011

Thor - Manuel Velasco & Jestombringer.


Booklet sobre Thor con textos de Manuel Velasco 
Edición especial de 100 ejemplares numerados para la Feria del Libro de Madrid.


jueves, 16 de diciembre de 2010

Los Sueños De Baldr / Cantar De Vegtam


BALDRSDRAUMAR
(Los sueños de Baldr)

Reunidos estaban Aesir y Aesirinas,
todos hablaban; discutían los dioses,
las nobles potencias, por qué tuvo Baldr
aquellos sueños de tan gran horror.

Alzóse Odín, padre de los dioses,
a lomos de Sleipnir coloca la silla:
cabalga hasta el Niflhel, encuentra allí un perro
saliendo del reino de la horrible Hel.

Su pecho estaba rojo de sangre,
aulló largo rato el gran hechicero;
sigue Odín la marcha, la tierra retumba,
y llega después a casa de Hel.

Odín cabalga a las puertas de oriente,
donde, él lo sabía, enterraron la völva;
usó sortilegios, recitó conjuros,
obligó a la muerta que habló cual cadáver:

“¿Cuál de los hombres, al que conozco,
ha venido a agobiar mi amargo viaje?
Me cubría la ventisca, me azotaba la lluvia,
me helaba la escarcha; muerta he estado.”

“Vegtham me llamo, y mi padre es Veltham,
háblame ahora, yo lo hago en la tierra,
¿de quién es el banco lleno todo de joyas,
de quién el asiento cubierto de oro?”

“Listo está para Baldr ya el hidromiel,
la clara bebida, bajo un escudo;
ansiosos esperan todos los dioses;
obligada he hablado, ahora he de callar.”

“¡No calles, völva! Quiero aún preguntar,
hasta que todo se llegue a saber:
¿quién a Baldr un día matará,
y al hijo de Odín la vida ha de robar?”

“Hödr lanzará al muy noble la tan famosa rama;
él, pues, a Baldr un día matará
y al hijo de Odín la vida ha de robar.
Obligada he hablado, ahora he de callar.”

“¡No calles, völva! Quiero aún preguntar,
hasta que todo se llegue a saber:
¿quién, lleno de odio, en Hödr le vengará,
y al asesino de Baldr llevará a la pira?”

“Allá en occidente Rind engendró a Váli,
apenas nacido, al hijo de Odín matará:
no lavará sus manos, ni peinará sus cabellos,
antes de llevar a la pira al enemigo de Baldr.
Obligada he hablado, ahora he de callar.”

“¡No calles, völva! Quiero aún preguntar,
hasta que todo se llegue a saber:
¿quiénes son las doncellas que habrán de llorar
y sus mantos, del cuello hacia lo alto lanzarán?”

“Tú no eres Vegtham como yo legué a pensar,
sino eres Odín, el viejo gauta.”
“Tú no eres la völva, ni una sabia mujer,
sino que eres la madre de tres gigantes.”

“Vuelve a casa, Odín, glorioso,
y nunca más volverá hombre alguno a preguntarme,
hasta que esté libre Loki ya de los nudo
y llegue al final el gran Ragnarök.”

Los Sueños De Baldr / Cantar De Vegtam

 Baldur: en feroés e islandés ,
    Balder: en danés, inglés, noruego y sueco ,
    Baldr: forma opcional en idioma inglés.

En el siglo XII, los relatos daneses de Sajón Gramático y otros cronistas del lugar registraron una versión evemerista de la historia. La Edda poética, compilada en el siglo XIII en Islandia pero basada en poemas en nórdico antiguo mucho más antiguos, y la Edda prosaica contienen numerosas referencias a la muerte de Baldr, tanto como una gran tragedia para los Æsir como un precursor del Ragnarök.
 Este poema no se recoge en el Codex Regius y está basado, con toda probabilidad, en La Profecía de la Vidente, de la cual recoge modificadas algunas estrofas.También se le conoce como "Cantar de Vegtam"

martes, 24 de agosto de 2010

Hávamál, el Discurso de Hár, (II)


^Amistad^

Con las armas y las telas se alegrarán los amigos,
es siempre lo que más luce;
quien regala, quien corresponde, serán amigos más tiempo,
si es que el tiempo lo permite.

Del amigo hay que ser amigo,
dar regalo por regalo;
risa por risa tendrán los hombres,
mas falsedad por mentira.

Del amigo hay que ser amigo,
de él y sus amigos;
mas de su enemigo nadie habría de ser
amigo del amigo.

Sólo grandes no han de ser los regalos,
puede el pequeño provocar elogios;
con media hogaza o una copa casi vacía
conseguí un camarada.

Sabes, si un amigo tienes, en el que confías,
y quieres que te haga bien:
tu juicio ligarás al suyo, os haréis regalos,
y mucho os visitaréis.

Si tienes otro en quien no confías
mas quieres que te haga bien:
dulcemente le hablarás, pensando lo contrario,
darás por falsedad mentira.

Para otro aún en que no confías
y sospechas su talante:
con ellos reirás pero fingiendo,
tal dádiva por su don.

Joven fui en tiempos, fui por ahí yo solo,
y me perdí en los caminos;
rico me sentí cuando encontré a otro,
es un hombre el gozo de otro.

"Extracto del  del poema Hávamál, el Discurso de Hár, La Edda poética o Edda mayor "