miércoles, 25 de diciembre de 2019

Uhtred Ragnarson. (II)


.IlustraciónTatiana Anor.

¡El frenesí de la batalla! Lo tememos y lo celebramos, lo ensalzan los bardos y, cuando nos hierve la sangre, deviene en locura, ¡en delirio! Disipados todos los miedos y sintiéndose invencible, el guerrero llega a tener la sensación de que vivirá para siempre, de que hasta los dioses se arrugarán al ver su espada y su escudo teñido de sangre. La canción de la batalla, una canción que hacía olvidar los gritos de los moribundos, los lamentos de los heridos. Porque está claro que es el miedo el que aviva semejante locura, el que, una vez liberados de él, nos vuelve despiadados. En un muro de escudos, el vencedor es aquel que se muestra más despiadado que su adversario, el mismo que, más adelante, volverá a sentir miedo.
Guerreros de la tormenta

A veces me pregunto si los muertos pueden vernos a nosotros, los vivos. ¿Se acomodarán en el gran salón del Valhalla y se fijarán en qué hacemos los que dejaron atrás? Podía imaginarme a Cnut allí sentado, pensando en que no tardaría en reunirme con él y en que, juntos, alzaríamos un cuerno rebosante de cerveza. En el Valhalla no hay dolor ni tristeza, nada de lágrimas ni de juramentos quebrantados. Podía ver cómo Cnut me sonreía de forma burlona, no porque disfrutase viendo lo mal que lo estaba pasando, sino porque los dos nos habíamos entendido bien en esta vida. «Venid conmigo —me decía—, ¡venid conmigo y vivid!».
 El Trono Vacante.

De modo que Urðr, Verðandi y Skuld se disponían a decidir nuestro destino. No eran mujeres amables, sino, más bien, monstruosas y malévolas brujas, y Skuld siempre tiene las tijeras a punto. Cuando esas tijeras cortan, provocan lágrimas que van a parar al pozo de Urðr, que se encuentra junto al árbol que sostiene el mundo, y de ese pozo sale el agua que impide que se seque Yggdrasil, porque si Yggdrasil se agosta, el mundo desaparece con él, así que hay que mantener siempre lleno el pozo y, para eso, hacen falta lágrimas. Los hombres lloramos; por eso el mundo sigue su curso..
 Uhtred, el pagano.

Navidad es Yule con religión, y los sajones del oeste se las ingeniaban para estropear la festividad del solsticio de invierno con monjes cantores, curas pesados y sermones despiadadamente largos. Se supone que Yule es una celebración y una consolación, un instante de cálido brillo en el corazón del invierno, un instante para comer porque sabes que se avecinan tiempos difíciles en que la comida escaseará y el hielo encerrará la tierra, y una época para estar contentos, emborracharse, comportarse sin que nada importe y levantarse a la mañana siguiente preguntándose si volverás a encontrarte bien algún día. Pero los sajones encomendaban la fiesta a los curas, que la hacían tan alegre como un funeral.
Northumbria, el último reino.

Mi estandarte estaba a mis espaldas; aquella enseña bastaría para atraer a los más ambiciosos. Soñaban con beber en mi cráneo y jalear mi nombre como si de un trofeo se tratase. No me quitaban los ojos de encima, igual que yo no dejaba de mirarlos, y no veían sino a un hombre cubierto de barro. Pero también a un señor de la guerra, con un yelmo que llevaba un lobo por cimera, cargado de brazaletes de oro, con una tupida cota de malla, una capa de color azul oscuro rematada por un borde de hebras de oro y una espada que era conocida en toda Britania... Besé el filo y lancé mi grito de guerra al aire invernal.
—¡Venid y acabad conmigo! ¡Venid y acabad conmigo! 
“La victoria nunca está del lado de quienes se dejan llevar por sus temores.”
Muerte de reyes

Bernard Cornwell Sajones, vikingos y normandos.

sábado, 9 de noviembre de 2019

Eihwaz.



Eihwaz: También llamada "eoh" corresponde al tejo. En numerosos descubrimientos precede a Pertra. Pero el treceavo lugar encaja con ella, ya que está conectada a la muerte. En los países del norte, el tejo ha sido típicamente un árbol de cementerio. También es un símbolo de la muerte y la vida eterna, ya que puede alcanzar más de dos mil años de antigüedad. La canción rúnica anglosajona dice: 
"Eoh es en su parte externa, no es un árbol feliz, sino duro, terrestre, 
el guardián del fuego, apoyado por sus raíces, una alegría en tierra heredada". 
El tejo es un árbol sagrado en la tradición nórdica y el árbol del sacrificio en Uppsala fue probablemente este. Representa el árbol del mundo, Yggdrasil. A veces se cree que Yggdrasil es un Fresno, pero es llamado "eternamente verde" que encaja con el Tejo. También fue llamado "Fresno Aguja". Eihwaz representa el pilar del mundo que une los mundos de arriba con los de abajo, es la comunicación y el viaje entre los mundos. Odín obtuvo, a través de su iniciación, el conocimiento para hacer dichos viajes y Yggdrasil es el corcel de Odín. 
El tejo es un árbol muy venenoso. Propiamente preparado, el veneno puede ser un poderoso alucinógeno. Estos han sido usados en todas las antiguas culturas como un método para "cabalgar" entre los mundos. Su madera también fue usada para hacer amuletos mágicos y varas, pero sobre todo arcos y su dios es Ull, el dios de la caza y arquería. En el Grimnismal se dice que él vive en Ydalir, el valle de los árboles de tejo: "El Ydalir es la casa de Ull; donde el fundó su hogar". Eihwaz es la flecha y el pilar que representa el falo. Pertra es el útero. Juntos ellos forman el centro de la hilera de runas.
Thomas Karlsson.

Eoh: El tejo es un árbol de hoja siempre verde, con bayas de un rojo brillante y una madera resistente y elástica. Se utilizaba para fabricar arcos, y hasta una de las transliteraciones de Eoh es un arco hecho de tejo. Eran muy preciados por su fuerza los arcos de tejo.
Parece haber estado relacionada con el acto de arder. El Poema Rúnico Noruego dice: 
El tejo es el más verde de los árboles durante el invierno; cuando arde, chisporrotea.
En El Poema Rúnico de Antiguo Inglés se denomina a Eoh como el guardián de la llama. El fuego era sagrado para los teutones. El perenne color verde del tejo parecía dotar a la madera de poderes rehabilitadores. En tiempos primitivos era costumbre quemar los cuerpos de los muertos antes de enterrarlos. Quizá se quemaran las varillas rúnicas hechas de tejo en las piras funerarias para ayudar a los muertos a alcanzar la vida eterna.
Los tejos se plantaban también en los cementerios, donde hoy en día todavía se pueden ver; o quizá los muertos fueran incinerados en arboledas de tejo. Se cree que el tejo atrae fuerzas sobrenaturales. De hecho se mira con pavor a los tejos antiguos puesto que se cree que atrapan y absorben los espíritus de los muertos, impidiéndoles vagar.
Una madera que chisporrotea cuando arde no es la más requerida en el uso doméstico. Pero en magia se puede considerar el chisporroteo como un presagio favorable. Existe una forma clásica de adivinación en la que el crepitar de las ramas del laurel arrojadas al fuego se considera como un signo favorable.
Los amuletos hallados por los arqueólogos en forma de varita mágica y hechos de tejo atestiguan la consideración de esta madera como poseedora de poderes mágicos de carácter vigorizante y protector. Puede considerarse la runa Eoh como sinónimo de fuerza y vitalidad. El término yeoman, que significa soldado, originariamente significaba seguidor de un jefe, o sea, el arquero; este término tiene connotaciones de todas estas virtudes en la expresión «servicio de yeoman".
En magia, esta runa se puede usar para prestar fuerza y proporcionar una base firme. Se depende de ella en épocas de necesidad. Puede proteger a una persona de ella misma volviéndola inteligente y pensadora. Evita la conducta autodestructiva. De forma más mística proporciona un instrumento de alivio a la oscuridad del alma.
Donald Tyson.

Eihwaz: Es el eje vertical del mundo que define la columna central de Yggdrassill, el árbol cósmico. En realidad, en la mayoría de los casos, el árbol del mundo de los antiguos nórdicos estaba simbolizado por el árbol del tejo, no por el del freno, tal y como a menudo se suele pensar. Esta idea se ve apoyada por los textos antiguos, los cuales siempre se refieren a sus “perennes” características y a sus agujas -el tejo es una conífera. Un nombre alternativo para el tejo en nórdico antiguo es también el de barrakr (fresno con agujas). La palabra Yggdrasill significa tanto “corcel de Yggr (Odín)” como “columna de tejo”. El primer significado es una referencia directa al ritual chamánico del “Hávamál”. Con frecuencia, en nórdico antiguo el cadalso se describe como el “caballo del ahorcado”. Es el rito por medio del cual el erilaz viaja a los Infiernos (reino, o mundo, de los muertos) y de ahí hacia los Nueve Mundos para ganar su sabiduría. Esto se lleva a cabo por medio de la dimensión vertical del multiverso. Define el “eje numérico” que atraviesa y conecta los tres reinos del cielo, la tierra y el infierno. La runa Tiwaz desempeña una función similar, aunque algo distinta. Ahí el énfasis se le otorga a la separación, mientras que aquí tiene lugar en la comunicación. 
Esta runa contiene el misterio de la vida y de la muerte, unificándolos místicamente en su esencia. El tejo (Taxus baccata) contiene una toxina alcaloide que afecta al sistema nervioso central. Preparado de forma adecuada, puede llegar a convertirse en un poderoso alucinógeno. El profesor de medicina Kukowka, de la universidad de Greiz, en Alemania del Este, descubrió que durante los días más calurosos, el tejo emitía una toxina gaseosa que permanecía en la sombra del árbol y podía causar alucinaciones a aquellos que se resguardaban bajo sus ramas. La importancia de este descubrimiento con respecto al estudio del carácter chamánico de la iniciación del Yggdrasill no debería de perderse. Además de estar asociado con la muerte, el árbol del tejo también es un símbolo de la vida eterna y la resistencia. Esto se debe a su naturaleza “perenne”, así como al hecho de que se trata de un árbol muy longevo (puede llegar a vivir más de dos mil años) y resistente, y con un tipo de madera excepcionalmente dura. Con frecuencia, el tejo suele encontrarse en los cementerios de las antiguas iglesias de Europa, primeros emplazamientos de los templos de Ásatrú. 
Eihwaz es una fuerza dadora de vida y también el modo por el cual se sostiene esta forma. En la nueva hilera, esta runa representa el concepto “arco hecho con madera de tejo”. Esto se debe a que, con frecuencia, los arcos solían hacerse con la parte de madera más resistente del tejo, así como al hecho de la conexión con el “Dios del Arco”, Ullr, con el misterio del tejo. Ullr es un dios arcaico de la muerte y el que rige la estación de Yule. 
El tejo también es un poderoso signo de protección y de defensa. Incluso en la actualidad, en algunas partes de Alemania, todavía puede escucharse el dicho mágico: Vor den Eiben kann kein Zauber bleiben (ante los tejos, no puede permanecer ninguna magia [maligna]). También hemos conservado el talismán rúnico que es un ejemplo de “tejo mágico” Está en el signo de Britsum, tallado en madera de tejo entre el 500 y el 650 de la E.C. en dialecto frisiano, y su inscripción se interpreta como 
¡Lleva siempre este tejo! ¡La fuerza se halla contenida en él!”.
Edred Thorssonn




sábado, 2 de noviembre de 2019

Buster Keaton: The Art of the Gag.



Buster Keaton (1895-1966) Tenía una comprensión fundamental de la comedia, un profundo aprecio y respeto por la mecánica de un gag, y sabía dónde debía colocar la cámara para capturar el momento preciso del humor a través de imágenes sin el uso de palabras.
The Art of the Gag, es un video ensayo realizado por Tony Zhou, hace una revisión sobre la influencia del destacado actor, guionista y director estadounidense de cine mudo cómico.

sábado, 12 de octubre de 2019

Hird.



Conocido en la Escandinavia de la época de los vikingos como lið o hirð, el comitatus estaba formado por guerreros jóvenes que entraban al ser vicio del jefe o del rey. A cambio de su lealtad y su ser vicio militar, los guerreros del comitatus esperaban recibir comida y alojamiento, el regalo de armas y joyas, y una parte del botín de guerra. Los guerreros juraban lealtad al jefe de por vida, pero su lealtad estaba condicionada a que el jefe cumpliera su parte del trato. El jefe que no quería, o no podía, recompensar a sus guerreros no conservaba durante mucho tiempo su comitatus. Los jefes que eran malos guerreros quedaban por el camino, mientras que los que eran buenos guerreros consolidaban su poder porque su éxito atraía a más guerreros, y un comitatus más fuerte conducía a más éxito en la guerra. Esta dinámica creó una sociedad violenta y depredadora en la que la guerra era el camino más seguro para alcanzar riqueza, posición y poder. Otro efecto fue concentrar el poder en cada vez menos manos, aumentando la competencia entre hombres ambiciosos en el seno de una tribu, y animando a la fusión de tribus. En algunos casos se trataba de una tribu más fuerte que conquistaba y absorbía a otra más débil, pero con la misma frecuencia se trataba de un proceso voluntario. Muchas tribus se aliaron, formando coaliciones para librar la guerra con más efectividad. Cuando su unidad se cimentaba con el éxito en la guerra, estas coaliciones se convirtieron en la base de nuevas identidades étnicas. Los sajones y los francos, por ejemplo, se desarrollaron de esta manera a partir de coaliciones tribales.

Un ejército vikingo importante en este período no tenía una estructura jerárquica con un comandante supremo. La unidad militar básica escandinava era el lið (o en la época vikinga tardía, el hirð), que era el contingente personal de guerreros de un rey o de un jefe, cuyo tamaño dependía de la riqueza y la posición de su líder. Los guerreros de un lið formaban una compañía juramentada o félag, que estaba unida por juramentos de lealtad mutua. La disciplina formal era innecesaria entre sus filas. Los guerreros vikingos consideraban que su honor y su reputación eran sus posesiones más valiosas y las tenían que defender a toda costa. Cualquier guerrero que abandonaba a sus camaradas en batalla perdería su honor y se convertiría en niðing, literalmente «nada», una no persona. La mayoría de los vikingos prefería una muerte honorable a convertirse en niðing: al menos esta preservaba la reputación póstuma del hombre y protegía el honor de su familia. Para una expedición víking, un jefe podía completar su lið con hombres entre las levas locales de defensa. Con la promesa de botín y tierras, probablemente no faltaban los voluntarios. Ejércitos como el que invadió Inglaterra en 865 eran esencialmente grupos de liðr que se habían unido con un objetivo común. La toma de decisión se realizaba por consenso, aceptando que tenían mayor peso los jefes de guerra más victoriosos y los que tenían sangre real. Cuando se terminaba la campaña, los ejércitos se dividían en sus respectivos liðr para asentarse, regresar a casa o unirse a otro ejército en cualquier otro lugar.

John Haywood - Los hombres del norte.


sábado, 5 de octubre de 2019

YONA


"YONA" Corto animado Dirigido por Gautier Alfirevic y Kevin Rose.

"A principios del siglo XIX, Chester Cornell, un capitán estadounidense de la Unión, mata a otro nativo americano. Pero el ataque dirigido por él y su tripulación salió mal. Herido de gravedad, Chester intenta sobrevivir, ya que un encuentro inesperado lo hará enfrentar sus miedos y dudas " .



domingo, 15 de septiembre de 2019

TYR (Tiwaz)




Tyr: El tercer aett del futhark germano comienza con esta runa y de ella toma su nombre. Uno de los dioses teutónicos más importantes de los tiempos prehistóricos había degenerado en una deidad menor de la guerra para cuando los historiadores roma, nos empezaran a recoger las costumbres germanas; además se le comparaba innoblemente con Marte. Sin embargo, de lo que podemos dilucidar de su naturaleza, merecía algo mejor. Su gran valor era refrenado por su inteligencia y su sentido del honor. La ira ciega y asesina característica de Marte no formaba parte de la forma de ser del Tiw original. Era el dios de los juicios legales y morales, el defensor de los juramentos. Se le podía comparar más bien con Mercurio que con Marte, ya que tanto Tiw como Mercurio eran instrumentos de alta justicia.
   Dejando a un lado su carácter primitivo, el tardío Tiw era dios de la guerra. La runa t es similar al símbolo de Marte ♂. Se grababa en las armas y se llevaba a la batalla para infundir valor y astucia. Aparece en muchos amuletos rúnicos. Es muy significativo el que exista una similitud entre la forma de Tyr y la de la mayoría de los objetos punzantes, sobre todo la lanza. El arma favorita de los germanos era una lanza corta y ligera llamada framea, que podía ser tanto arrojada al enemigo como utilizada en la lucha cuerpo a cuerpo.
   En El Poema Rúnico de Antiguo Inglés la esencia de Tyr en una constelación o en una estrella o quizá en un planeta de la noche. Incluso entonces seguía manteniendo sus connotaciones de fidelidad y seguridad:

Tyr es una de las señales guía, mantiene la fe de los príncipes; 
y orienta siempre su camino bajo las nubes nocturnas; nunca traiciona.

Esta definición tardía puede hacer referencia al planeta Marte o a una constelación de estrellas. Quizá se trate de la Estrella Polar que en los mapas se simboliza con el signo: M . La Estrella Polar es en verdad una guía porque siempre mantiene su posición y nunca traiciona.
  En magia, Tyr es similar a Sigel, en cuanto que son armas ofensivas, pero Tyr se refiere más específicamente a las cualidades humanas del valor y la resolución. Confiere su fuerza en batallas de todo tipo, hace que los miembros debilitados continúen en pie y guía las armas a su objetivo. Grabada sobre un arma le ayuda a dar golpes exactos e impide su rotura. Aplicada a otra persona con intenciones malignas acarrea luchas en todos los niveles. Puede provocar luchas físicas o de conciencia dependiendo de cómo la runa esté modificada por las circunstancias, así como por las runas que la acompañen.
Donald Tyson.

Tiwaz: La runa Tiwaz personifica la fuerza gobernada por el dios Ása-Týr. Týr es el dios nórdico de la ley y la justicia que dirige los debates en el Thing (la asamblea general germana). La fuerza Týr es una fuerza de regulación pasiva. En la mitología nórdica, éste es el dios que más se acerca a una cualidad trascendental. Estas características se ven ejemplificadas por el mayor mito de Týr, en el que el dios sacrifica su mano (“actividades activas”) entre las fauces del lobo Fenris con el fin de salvar a su compañero AEsir de la destrucción. Por ello, tiwaz es la runa del autosacrificio, así como la de los reyes y la de los grandes líderes de la gente.
En nórdico antiguo, la palabra tiwaz týr es el equivalente exacto del dayus sánscrito, del Zeus griego y del Júpiter latino. Tiwaz contiene un triple misterio: 1:justicia, 2: guerra, 3: columna del mundo. Algunos aspectos de estos tres conceptos se hallan íntimamente relacionados en la cosmología rúnica. Tiwaz, principalmente, es la fuerza del orden divino en el multiverso, en particular entre la humanidad. Pero Týr también es importante como un “dios de la guerra”. Esto se debe a las cualidades especiales tanto jurídicas como espirituales que los antiguos nórdicos atribuían a los conflictos. Una palabra del nórdico antiguo resume bastante bien este aspecto: vápnadómr (juicio por armas: guerra). Los combates eran considerados como una ucha entre las fuerzas numínicas conjuntamente con las físicas. Ambas pueden ser consideradas como extensiones de la misma fuente elemental. El hombre, o ejército, con el mayor poder numínico (el cual se consigue por unas acciones pasadas justas y honorables) se verá favorecido por orlög para ganar la batalla. Týr es el que rige la administración de este tipo de4 justicia, de manera que se le invoca para obtener la victoria y, por consiguiente es considerado como un importante dios de la guerra. El aspecto de la columna del mundo, o columna cósmica, expresado por la runa Tiwaz es el de la separación entre el cielo y la tierra. Esta separación crea una cualidad fenomenológica, y por ello le resulta necesaria a la manifestación universal tal y como la conocemos. Esta columna mantiene el orden del mundo y protege a la humanidad y a los dioses de la destrucción que tendría lugar si los cielos (energía) y la tierra (materia) chocasen entre sí.
Tiwaz está representada por el Irminsul de los sajones. Esta columna del mundo es el axis mundi (eje del mundo) y tiene su terminación celestial en la estrella polar.
La runa Tiwaz es el misterio de la disciplina espiritual y de la fe según la ley divina. Es el instinto religioso del individuo y de la sociedad.
Tiwaz facilita la integración y la regulación social de acuerdo con el código espiritual de los AEsir.
Edred Thorssonn

TYR : Tyr es el antiguo dios de la guerra y el cielo, y la runa que carga su nombre simboliza su poder. Tyr está sobre todas las runas de lucha y victoria. En el poema de la Edda, Sigrdrifumal, podemos leer:
"Runas de victoria debes conocer si la victoria deseas, y grabarlas en el mango de la espada, unas en la empuñadura y en la punta y dos veces mencionar Tyr".

Tyr representa coraje y justicia. Es la fuerza dadora de ley y representa el balance y orden (algo que es conservado por la runa Reid). La forma de la runa revela tanto la balanza como la lanza. También ilustra el pilar que soporta el techo del cielo, simbolizando la parte de Yggdrasil que está sobre la tierra, como el Irminsul de los sajones. Tyr es la runa de la valentía y el auto-sacrificio. Él coloca su mano en la boca del lobo Fenriz como una seguridad cuando los dioses le colocan las cadenas. El lobo muerde su mano y la arranca cuando las cadenas son puestas en él. Tyr brinda victoria, pero una victoria que incluye auto-sacrificio. La runa es masculina y fálica. También a veces se interpreta como la del hombre mientras las siguiente es la de la mujer.
Thomas Karlsson


.

domingo, 1 de septiembre de 2019

Breve Saga de Jókul hijo de Bard.



Jókul hijo de Bard (Jökuls þáttr Bárðarsonar)

En la Saga de Ólaf el Santo, donde figura esta breve anécdota sobre cómo el rey perdió su mejor barco, el Bisonte (Vísundr), y luego lo recuperó. La historia parece incidir en el tópico del «ríe mejor quien ríe el último». Digamos de pasada, sin embargo, que no sólo el barco sino también su reino los perdió en aquella ocasión, y que si el barco sí pudo recuperarlo, no así el reino, pues fue muerto poco después en la batalla de Stiklastádir («sitios del Stikl», un río), en el fiordo de Trondheim.


 El Jarl Hakon (Éirik, un nieto de Hakon Jarl el Grande.) salió con su flota del fiordo de Trondheim y se dirigió al sur a Mor en pos del rey Ólaf, como ya se ha escrito. Cuando el rey buscó refugio por aquellos fiordos, el jarl se adentró por ellos tras él. Se le unieron entonces Kalf hijo de Arni y otros más que habían desertado del rey Ólaf. Kalf fue muy bien recibido. El jarl se adentró hasta donde el rey había dejado varados sus barcos en tierra, que era en Valldal, en Todafiord. El jarl se adueñó de los barcos que abandonó allí el rey, los echó al agua y los puso a punto para navegar. Se sorteó entre sus hombres quiénes los mandarían.
Uno de los hombres del jarl se llamaba Jókul, islandés él, hijo de Bard, hijo de Jókul de Vatnsdal. Le tocó en suerte a Jókul mandar el Bisonte, el barco que el propio rey Ólaf había mandado. Jókul recitó entonces esta estrofa:

«En Sult a mí me tocó, me dicen, mandar el barco:
el reno del prado de proas yo llevaré en tempestades,
el barco, grande, que el rey por peñas condujo de Haki,
pues él, señor generoso, vencido fue este verano».

 Pronto se cuenta aquí lo que curiosamente ocurrió más tarde, y es que Jókul topó con la gente del rey Ólaf en Gotlandia, y fue allí hecho preso. El rey mandó que le cortaran la cabeza. Le ataron una cuerda a los pelos, y un hombre la sujetaba. Sentaron a Jókul en una loma, y un hombre se dispuso a matarlo. Pero cuando Jókul oyó que el hacha caía, enderezó el cuerpo, y el hacha le fue a dar en la cabeza  (y no en el cuello, que lo habría matado al instante.) haciéndole una gran herida. Vio el rey que era mortal, y dijo que lo dejaran ya. Jókul se incorporó y recitó esta estrofa:

«¡Mucho la herida duele! ¡Estuve a menudo mejor!
El rojo licor abundante me brota del tajo abierto;
la sangre me borbotea; glorioso el rey en su yelmo
¡supe mostrarme bravo! en mí descargó su furia».

Murió luego Jókul.

Luis Lerate de Castro Sagas cortas islandesas

viernes, 3 de mayo de 2019

La batalla de Brávellir


Ilustración: Christian Sloan Hall. Battle of Brávellir.

La batalla de Brávellir (o batalla de Bråvalla) fue una batalla legendaria descrita en las sagas nórdicas que supuestamente tuvo lugar en Brávellir a mediados del siglo VIII , por un lado Sigurd Ring, rey de Suecia y los gautas de Götaland Occidental, y por otro lado su tío Harald Hilditonn, rey de Dinamarca y los gautas de Götaland Oriental.
Según la leyenda, Harald Hilditonn se daba cuenta que estaba envejeciendo y que no moriría en batalla, lo que impedía acceder al Valhalla, en consecuencia le pidió a Sigurd si podría ayudarle a conquistar su sueño y dejar este mundo de forma gloriosa en una gran batalla.
Según Saxo Grammaticus, ambos ejércitos estuvieron preparándose durante siete años y reunieron un ejército de 200.000 hombres. Harald tuvo de su parte a los héroes legendarios como Ubbe de Frisia, Hothbrodd (apodado el furioso o indomable), así como 300 vírgenes Skjaldmös conducidas por Hed, Visna y Veborg. Por su parte Sigurd reclutó a los héroes de renombre como Starkad. Posteriormente se les unieron partidas de noruegos, fineses, estonios, curonios, bjarmanos, livonios, sajones, anglos, frisones, irlandeses, rus, osilianos entre otros, que escogieron una de las partes. Se talaron bosques enteros para construir 3000 drakkars y transportar a los suecos. Los daneses de Harald a su vez construyeron muchas naves para atravesar Oresund.
Al principio los ejércitos lucharon en común, pero tras un tiempo Ubbe de Frisia (Ubbi) fue el centro de atención, matando a Ragnvald (el Sabio Consejero), luego al campeón Tryggvi y tres príncipes suecos de la dinastía real. Humillado, el rey Sigurd Ring envió a Starkad quien logró herir a Ubbi pero él mismo también fue seriamente herido. Ubbi mató a a Agnar, tomando la espada con ambas manos frenó el recorrido de los suecos, hasta que cayó ensartado por flechas de los arqueros de Telemark. Entonces la guerrera skjaldmö, Veborg mató a Söti y consiguieron herir de nuevo a Starkad quien estaba profundamente enojado. Furioso, Starkad se adelantó al ejército danés matando a todo guerrero a su alrededor y le cortó el brazo a Visna, que sostenía el estandarte danés. Starkad luego logró matar a Brai, Grepi, Gamli y Haki. Cuando Harald se dio cuenta de estos hechos heroicos, se arrodilló en su carro con una espada en cada mano y mató tantos guerreros como pudo a izquierda y derecha. Al rato, el heraldo de Harald, Bruni, consideró que ya había amasado suficiente gloria y aplastó el cráneo del rey con una estaca.
Sigurd ganó la batalla y se convirtió en soberano absoluto de Suecia y Dinamarca, al precio de 40.000 muertos.
(Los números, no obstante, se consideran exagerados y se calcula en diez veces menos. Normalmente, en la época vikinga, los leidang más numerosos llegaron a fletar hasta 300 naves en los reinos escandinavos.)