sábado, 29 de junio de 2013

La partida de Boromir

Matthew-Stewart - The Horn of Boromir.

"Aragorn" - Aún mientras observaba alcanzó a oír unos sonidos débiles en el bosque que se extendía allá abajo al oeste del río. Se enderezó. Eran gritos y entre ellos reconoció con horror las voces roncas de los orcos. Un instante después resonó de súbito la llamada profunda y gutural de un corno, y los ecos golpearon las colinas y se extendieron por las hondonadas, elevándose sobre el rugido de las aguas en un poderoso clamor.
-¡El cuerno de Boromir! - gritó Aragorn-. ¡Boromir está en dificultades! - Se lanzó escalones abajo, y se alejó saltando por el sendero.- ¡Ay! Hoy me persigue un destino funesto, y todo lo que hago sale torcido. ¿Dónde está Sam? Mientras corría los gritos aumentaron, pero la llamada del corno era ahora más débil y más desesperada. Los aullidos de los orcos se alzaron, feroces y agudos y de pronto el corno calló. Aragorn bajó a todo correr la última pendiente, pero antes que llegara al pie de la colina, los sonidos fueron apagándose, y cuando dobló a la izquierda para correr tras ellos, comenzaron a retirarse hasta que al fin ya no pudo oírlos. Sacando la espada brillante y gritando Elendil! Elendil! se precipitó entre los árboles.
A una milla quizá de Parth Galen, en un pequeño claro no lejos del lago, encontró a Boromir. Estaba sentado de espaldas contra un árbol grande y parecía descansar. Pero Aragorn vio que estaba atravesado por muchas flechas empenachadas de negro; sostenía aún la espada en la mano, pero se le había roto cerca de la empuñadura. En el suelo y alrededor yacían muchos orcos.


«¿Qué noticias del Oeste, oh viento errante, me traes esta noche?
 ¿Has visto a Boromir el Alto a la luz de la luna o las estrellas?»
 «Lo vi cabalgar sobre siete ríos, sobre aguas anchas y grises;
 lo vi caminar por tierras desiertas y al fin desapareció en las sombras del Norte
y no lo vi más desde entonces.
El viento del Norte pudo haber oído el corno del hijo de Denethor.»
 «Oh Boromir. Desde los altos muros miro lejos en el Oeste,
pero no vienes de los desiertos donde no hay hombres.»
 De las bocas del Mar viene el Viento del Sur, de las piedras y de las dunas;
trae el quejido de las gaviotas, y a las puertas se lamenta.

«¿Qué noticias del Sur, oh viento que suspiras, me traes en la noche?
¿Dónde está ahora Boromir el Hermoso? Tarda en llegar, y estoy triste.» 
«No me preguntes dónde habita... Hay allí tantos huesos,
en las costas blancas y en las costas oscuras bajo el cielo tormentoso;
tantos han descendido las aguas del Río Anduin para encontrar las mareas del mar.
 ¡Pídele al Viento Norte las noticias que él mismo me trae!»
«¡Oh Boromir! Más allá de la puerta la ruta al mar corre hacia el Sur,
pero tú no vienes con las gaviotas que desde la boca del mar gris se lamentan.» 
De la Puerta de los Reyes viene el Viento del Norte y pasa por las cascadas tumultuosas:
y claro y frío alrededor de la torre llama el corno sonoro.

«¿Qué noticias del Norte, oh poderoso Viento, hoy me traes?
¿Qué noticias de Boromir el Valiente? Pues partió ya hace tiempo.»
«Al pie del Amon Hen le he oído gritar. Allí batió a los enemigos.
El yelmo hendido, la espada rota, al agua los llevaron.
La orgullosa cabeza, el rostro tan hermoso,
los miembros, pusieron a descansar; y Rauros,
 los saltos dorados de Rauros, lo transportaron en el seno de las aguas.»
«¡Oh Boromir! La Torre de la Guardia mirará siempre al norte,
a Rauros, los saltos dorados, hasta el fin de los tiempos. »

 J.R.R,Tolkien; Las dos torres; "La partida de Boromir".

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