Mostrando entradas con la etiqueta literatura fantastica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta literatura fantastica. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de mayo de 2012

J. R. Tolkien - Más allá de las frías y brumosas montañas

 John Howe

 Más allá de las frías y brumosas montañas,
a mazmorras profundas y cavernas antiguas,
en busca del metal amarillo encantado,
hemos de ir, antes que el día nazca.

Los enanos echaban hechizos poderosos
mientras las mazas tañían como campanas,
en simas donde duermen criaturas sombrías,
en salas huecas bajo las montañas.

Para el antiguo rey y el señor de los Elfos
los enanos labraban martilleando
un tesoro dorado, y la luz atrapaban
y en gemas la escondían en la espada.

En collares de plata ponían y engarzaban
estrellas florecientes, el fuego del dragón
colgaban en coronas, en metal retorcido
entretejían la luz de la luna y del sol.

Más allá de las frías y brumosas montañas,
mazmorras profundas y cavernas antiguas,
a reclamar el oro hace tiempo olvidado,
hemos de ir, antes que el día nazca.

Allí para ellos mismos labraban las vasijas
y las arpas de oro; pasaban mucho tiempo
donde otros no cavaban; y allí muchas canciones
cantaron que los Hombres o los Elfos no oyeron.

Los vientos ululaban en medio de la noche,
y los pinos rugían en la cima.
El fuego era rojo, y llameaba extendiéndose,
los árboles como antorchas de luz resplandecían.

Las campanas tocaban en el valle,
y hombres de cara pálida observaban el cielo,
la ira del dragón, más violenta que el fuego,
derribaba las torres y las casas.

La montaña humeaba a la luz de la luna;
los enanos oyeron los pasos del destino,
huyeron y cayeron y fueron a morir
a los pies del palacio, a la luz de la luna.

Más allá de las hoscas y brumosas montañas,
mazmorras profundas y cavernas antiguas,
a quitarle nuestro oro y las arpas,
¡hemos de ir, antes que el día nazca!
J. R. Tolkien El Hobbit'.

martes, 14 de febrero de 2012

El camino de los reyes (Robert E. Howard)

El camino de los reyes
Cuando era un gran guerrero, resonaban
Los tambores en mi honor.
El pueblo esparcía polvo de oro ante
Los cascos de mi caballo.
Más ahora que soy rey, la gente murmura
a mi paso con disgusto.
Y temo hallar veneno en mi copa, y recibir
una cuchillada por la espalda.
Reluciente concha de una vieja mentira,
Fábula de derechos divinos,
Tú ganaste tu corona por herencia,
Pero la sangre fué el precio de la mía.
El trono que yo obtuve con sangre y sudor,
Por Crom, que jamás lo venderé,
Ni por un valle lleno de oro, ni ante la
Amenaza de los fuegos del infierno.
¿Qué se yo de los usos cultos, del lujo,
de sutilezas y mentiras?
Yo, que nací en una tierra inhóspita
Y que fuí amamantado bajo el cielo.
El lenguaje sutil, la astucia, todo fracasa
Cuando cantan las espadas.
Venid a morir, perros.
Sabed que fuí un hombre,
Antes de ser rey.
Robert E. Howard

martes, 3 de enero de 2012

120 Aniversario del nacimiento de JRR Tolkien. Silmarillion, La caida de Fingolfin.

Ted Nasmith
 La caida de Fingolfin
"Llegó entonces a Hithlum la nueva de la caída de Dorthonion y la derrota de los hijos de Finarfin y el exilio de los hijos de Fëanor, expulsados de sus tierras. Entonces vio Fingolfin lo que era para él la ruina total de los Noldor, y la derrota de sus casas más allá de toda recuperación; y lleno de desesperación y de furia, montó a Rochallor, su gran caballo, y cabalgó solo sin que nadie pudiera impedírselo. Atravesó Dor Nu Fauglith como un viento entre el polvo, y aquellos que alcanzaban a verlo pasar huían azorados, creyendo que había llegado el mismo Oromë; porque corría dominado por una cólera enloquecida, y los ojos le brillaban como los ojos de los Valar. Así pues, llegó solo a las puertas de Angband, e hizo sonar su cuerno, y golpeó una vez más las puertas de bronce, y desafió a Morgoth a un combate singular. Y Morgoth salió.

Esa fue la última vez durante esas guerras que Morgoth cruzó las puertas de su fortaleza, y se dice que no aceptó el desafío de buen grado; porque aunque su poder era mayor que todas las cosas de este mundo, sólo él entre los Valar conocía el miedo. Pero no podía negarse a aceptar el desafío delante de sus propios capitanes; pues la aguda música del cuerno de Fingolfin resonaba en las rocas, y su voz llegaba penetrante y clara hasta las profundidades de Angband; y Fingolfm llamó a Morgoth cobarde y señor de esclavos. Por lo tanto Morgoth salió, subiendo lentamente desde el trono profundo, y el sonido de sus pisadas era como un trueno bajo tierra. Y salió vestido con una armadura negra; y se erguía ante el Rey como una torre coronada de hierro y el vasto escudo, negro y sin blasón, arrojaba una sombra de nubes tormentosas. Pero Fingolfm brillaba debajo como una estrella; porque la cota de malla era de hilos de plata entretejidos, y en el escudo azul llevaba cristales incrustados; y desenvainó la espada, Ringil, que relució como el hielo.

John Howe
Entonces Morgoth esgrimió el Martillo de los Mundos Subterráneos, llamado Grond, lo alzó bruscamente, y lo hizo caer como un rayo de tormenta. Pero Fingolfin saltó a un lado, y Grond abrió un gran boquete en la tierra, de donde salían humo y fuego. Muchas veces intentó Morgoth herirlo y otras tantas Fingolfm esquivó los golpes, como relámpagos lanzados desde una nube oscura; e hirió a Morgoth con siete heridas, y siete veces lanzó Morgoth un grito de angustia, mientras los ejércitos de Angband caían de bruces consternados, y el eco de los gritos resonaba en las Tierras Septentrionales.
Pero por fin el Rey se fatigó, y Morgoth lo abatió con el escudo. Tres veces cayó el Rey de rodillas y tres veces se volvió a levantar con el escudo roto y el yelmo mellado. Pero la tierra estaba desgarrada en boquetes todo alrededor, y el Rey tropezó y cayó de espaldas ante los pies de Morgoth; y le puso Morgoth el pie izquierdo sobre el cuello, y el peso era como el de una montaña derrumbada. No obstante, en un último y desesperado intento, Fingolfin golpeó con Ringil y rebanó el pie, y la sangre manó negra y humeante y llenó los boquetes abiertos por Grond.
De este modo pereció Fingolfin, Rey Supremo de los Noldor, el mas orgulloso y valiente de los reyes Elfos de antaño."
Silmarillion


120 Aniversario del nacimiento de JRR Tolkien


domingo, 6 de noviembre de 2011

La leyenda de Saxif D'Aan


Saxif D'Aan era un gran hechicero, uno de los mayores, y una vez se enamoró. Ya es bastante raro que un melnibonés se enamore, en el sentido que otros entienden esa emoción, pero más extraño es que vuelque ese sentimiento en una muchacha que ni siquiera es de su misma raza. Según tengo entendido, su enamorada era medio melnibonesa pero procedía de una tierra que en aquel tiempo era una posesión melnibonesa, una provincia occidental próxima a Dharijor. Saxif la compró en un lote de esclavos que pensaba utilizar para un experimento mágico, pero la separó de los demás, evitándole el destino que debieron padecer los otros.
Saxif la colmó de atenciones y le concedió cuanto pedía. Por ella abandonó sus prácticas, se retiró a una vida tranquila lejos de Imrryr y creo que la muchacha mostró por él cierto afecto, aunque no parece que le amara.
Había entonces otro hombre, llamado Carolak, también medio melnibonés, que se había hecho mercenario en Shazar y que había conseguido el favor de la corte shazariana. Antes del secuestro, la muchacha había estado prometida con el tal Carolak.
Carolak, ya hombre acaudalado y sólo superado en honores por el rey de Shazar, tuvo noticias del destino de la muchacha y juró rescatarla. Llegó a las costas de Melniboné con unos corsarios y, con la ayuda de la magia, buscó el palacio de Saxif D'Aan. A continuación, fue al encuentro de la muchacha, a quien halló por fin en los aposentos que Saxif había destinado a ella. La muchacha, sorprendentemente, se resistió a acompañarle arguyendo que llevaba demasiado tiempo como esclava en el harén melnibonés para readaptarse a la vida de princesa en la corte shazariana. Carolak, al escucharla, se burló de ella y la raptó. Consiguió escapar del castillo, subió a la muchacha a la silla de su caballo y ya se disponía a reunirse con sus hombres en la costa cuando Saxif D'Aan dio al fin con él. Carolak, creo recordar, murió en el encuentro o fue objeto de un encantamiento. Sin embargo, Saxif D'Aan, presa de unos terribles celos y convencido de que la muchacha había proyectado la fuga con su amante, dio orden de que muriera en la Rueda del Caos.
Sus extremidades fueron descoyuntadas lentamente y Saxif permaneció largos días sentado ante ella, contemplándola mientras moría. Le arrancaron la piel a tiras y el conde Saxif D'Aan observó cada detalle del tormento. Pronto quedó de manifiesto que las pócimas y sortilegios empleados para mantenerla con vida ya no surtían efecto y Saxif ordenó que la sacaran de la Rueda del Caos y la acostaran en un lecho. «Bien dijo entonces, has recibido tu castigo por traicionarme y me alegro. Ahora puedes morir.» Y Saxif vio que sus labios, temerosos y cubiertos de sangre seca, se movían ligeramente, y acercó el oído para escuchar sus palabras.Su último gesto fue un intento de abrazar a Saxif. Y sus palabras fueron unas que nunca le había susurrado hasta entonces, por más que él había deseado oírlas de sus labios. La muchacha sólo musitó una y otra vez, hasta exhalar el último suspiro: «Te quiero, te quiero, te quiero». Y luego murió.
Atormentado por ella, el conde Saxif D'Aan dejó Melniboné para no volver jamás.
La historia supone que murió en alguna tierra remota, tratando de compensar lo que había hecho a la única criatura que había amado en su vida.

Michael Moorcock. Marinero de Los Mares Del Destino / ilustración Yoshitaka Amano

miércoles, 2 de noviembre de 2011

El Funeral de Théodred.



 Théodred  Él es el único hijo varón y heredero del rey Théoden de Rohan.
Su madre, Elfhild , murió en el parto. Théodred creció junto a su primo Éomer y su prima Éowyn, a quienes amaba como hermanos,
Después Théodred fue asesinado en la Primera Batalla de los Vados del Isen.Poco más se sabe sobre Théodred, 

Lamento de Éowyn por Théodred:

"Bealocwealm hafað fréone frecan forth onsended
giedd sculon singan gléomenn sorgiende on Meduselde
þæt he ma no wære his dryhtne dyrest and mæga deorost
Bealo..."
"Una desgraciada muerte ha alcanzado al noble guerrero
Una canción entonarán los apenados juglares
en Meduseld, en donde él ya no está,
a su señor más querido y más amado pariente.
Una desgracia ... "


La muerte de Théodred  En la película, se dice que fue herido en una emboscada, y Éomer se las arregla para encontrar a Théodred entre los muertos después de una batalla. más tarde sucumbe a sus heridas, aunque se sugiere que es asistido por Grima Lengua de Serpiente en su muerte;  pero en el libro fue asesinado durante la primera batalla de la Vados del Isen .

Durante la Guerra del Anillo Théodred era Segundo Mariscal de La Marca, tenía su sede de mando en el Abismo de Helm, y reunía a las tropas del Folde Oeste.Como tal tuvo a su cargo la defensa de los Vados del Isen ante la acción de Saruman de invadir Rohan.
Théodred fue atacado por la espalda. Grimbold vio como las huestes de Saruman atacaban el islote y poco pudo hacer puesto que otra fuerza enemiga llegó a donde estaba él y tuvo que contenerla. Oyó como Théodred demandaba auxilio y dejando la conducción a manos de otro capitán, fue en su ayuda. Al llegar vio como un medio-orco armado con un hacha, descargó un terrible golpe sobre su amigo. Él mismo mato al semiorco, pero hubiese perecido de no ser por la llegada de Elfhelm, que venía con una fuerza de Edoras, y que dispersó a los atacantes del Islote en una lucha corta pero sin cuartel.
En la noche del 25 de febrero del 3019 T. E. finalizó la primera Batalla de los Vados del Isen con la muerte de Théodred en brazos de Grimbold. El ejército enemigo dejó de atacar y se retiró a Isengard, porque había cumplido con el objetivo. A la postre esta estrategia de Saruman resultó un error puesto que de haber seguido la batalla hubiese derrotado por completo a los Rohirrim y evitado que Théoden  se atrincherase en el Abismo de Helm. Hubiera podido enfrentarlo en campo abierto o en Edoras misma y así habría tenido el paso franco a Minas Tirith.

martes, 7 de septiembre de 2010

Crónicas de la Espada Negra. ( I )


La historia de Elric, el último emperador de Melniboné, gobernante de Imrryr   la ciudad de ensueño; reune a gran cantidad de imágenes de la vida y la muerte,  las dificultades que enfrentan al tratar de conciliar y darle sentido a la propia existencia.

Crónicas de la Espada Negra

Ésta es la historia de Elric
antes de que fuera llamado Asesino de Mujeres,antes del colapso final de Melniboné. 
Ésta es la historia de la rivalidad con su primo Yyrkoon y del amor por su prima Cymoril, 
antes de que esa rivalidad y ese amor provocaran el incendio de Imrryr,
la Ciudad de ensueño, saqueada por 1as hordas los Reinos Jóvenes. 
Ésta es la historia de las dos espadas negras. La Tormentosa y la Enlutada, 
de cómo fueron descubiertas y del papel que jugaron en el destino de Elric y de Melniboné, 
un destino que iba a conformar otro mayor: el del propio mundo. 
Ésta es la historia de cuando Elric era el rey, el jefe máximo de los dragones, 
las flotas y de todos los componentes de la raza semihumana
que había regido el mundo durante diez mil años.
Ésta es la historia de Melniboné, la isla del Dragón. 
Es una historia de tragedias, de monstruosas emociones y  de elevadas ambiciones. 
Una historia de brujerías, traiciones y altos ideales,
de agonías y tremendos placeres,  de amores amargos y dulces odios. 
Ésta es la historia de Elric de Melniboné, 
gran parte de la cual sólo recordaría el propio Elric en sus pesadillas.