viernes, 17 de abril de 2015

La venganza de Nessus.

Jules Elie Delaunay Death of Nessus 1870

Después de sus doce Trabajos, Heracles se dirige con su esposa Deyanira hacia Traquis y llegan a las orillas del río Evano. Éste bajaba crecido y resultaba difícil para Deyanira cruzarlo.Allí se encontraba el Centauro Nessus cuyo trabajo consistía en cruzar a la gente por una cantidad de dinero.Heracles le confía a su esposa, mientras que él pasará por su cuenta a nado.Durante la travesía, el centauro pretende forzar a la bella Deyanira, que grita asustada. Su impetuoso marido dispara una certera flecha que hiere mortalmente al atrevido.El centauro, moribundo, trama una maniobra para vengarse de Heracles. Sugiere a Deyanira  que, si mezcla las gotas de su semen, que han caído a tierra con la sangre que brota de la herida, tendrá un filtro mágico que le permitirá recuperar el amor de Heracles si alguna vez lo perdiese. Deyanira le cree y así lo hace, sin darse cuenta que la sangre de la herida está infectada por el veneno mortal que Heracles sacó de la Hidra.
 Algún tiempo después, Deyanira esperaba pacientemente en Traquis el regreso de Heracles, que  emprendió una expedición contra Etolia para derrotar al rey Eurito y apoderarse de su hija Íole, a la que quiere como concubina. Completado el ataque con una victoria, Heracles se dispone a hacer un sacrificio en acción de gracias a su padre Zeus. De este modo, envía a su heraldo Licas a Traquis con el fin de que se le entregue ropaje adecuado para el sacrificio. Deyanira, que conoce los hechos y temiendo que su esposo, encaprichado con Íole, ya no le ame, prepara una lujosa túnica impregnada cuidadosamente con la sangre de Nessus.
Cuando el heraldo le entrega la túnica a Heracles, éste se la pone y se inicia el sacrificio. Conforme la ropa se calienta por el calor corporal de Heracles, comienza a sufrir unos terribles dolores, pues la túnica se adhiere a la piel cada vez más y no puede desprenderse de ella. Cada vez que lo intenta, se arranca trozos de su propia carne. Entre grandes dolores ejecuta a Licas y pide que lo lleven a Traquis para matar a su esposa; aunque ésta, al conocer la noticia, se suicida. Heracles solicita que monten una pira en el monte Eta y que lo quemen vivo; pero nadie se atreve a prender la llama, hasta que pasa por allí Peante, el padre de Filoctetes, quien encenderá la pira y recibirá como premio las flechas y el arco de Heracles, armas que pasarán a manos de su hijo en la guerra de Troya.Una nube y un trueno ponen rúbrica a la apoteosis del héroe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario